Este 2022 se instalarán placas solares en la cubierta de las naves de INSCA, y ocuparán una superficie de 7000 m2.
INSCA será más sostenible a partir de este 2022 gracias a la nueva instalación de energía solar que se ubicará en la cubierta de la nave. “El objetivo es reducir en torno a un 21 % nuestra factura eléctrica gracias al sistema de autoconsumo con la generación de energía fotovoltaica, cubriendo aproximadamente el 25 % de nuestro consumo total con energía solar propia”, explica el CEO del grupo, Pascual Ibáñez.
Así, la instalación contará con una potencia de 300 kWp, capaz de producir una media de 265.000 kWh al año de energía solar.
Gracias a las placas, “en INSCA conseguiremos un ahorro real y medible en nuestra factura energética y un paso concreto en nuestro compromiso con la sostenibilidad, ya que evitaremos la emisión de unas 50 toneladas de CO₂ anuales a la atmósfera», subraya.
Además, de cara al futuro, Ibáñez destaca el espíritu innovador de la empresa: “Seguimos explorando nuevas soluciones, como los sistemas de acumulación con baterías, para incrementar aún más nuestra autosuficiencia energética».
Con esta nueva inversión, el grupo da un paso más en su compromiso con la sostenibilidad del planeta. “En nuestra empresa mantenemos un sistema de reciclaje por tipología de producto y nuestra materia prima de base madera proviene de bosques durables, y a partir de este año reforzamos nuestro compromiso con el medioambiente gracias a la generación de energía limpia”.
La instalación de las placas en la cubierta de la fábrica ya ha empezado y se espera que concluya durante el primer semestre del año.
Insca